LOW3 // Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallés (UPC)

La casa solar energéticamente autosuficiente LOW3 de la UPC tiene como objetivo mucho más que una independencia energética durante su funcionamiento. A base de un exhaustivo análisis de ciclo de vida (ACV) de sus materiales y componentes, una optimización de su proceso de construcción, y un concepto adaptable a cambios de usos, ampliación, actualización tecnológica, reutilización y reciclaje en un futuro se creará un nuevo concepto de vivienda sostenible.

El concepto realizado además permitirá la traducción de sus principios a una conformación urbana de más densidad, apostando claramente por un uso racional del territorio en el desarrollo de nuestras ciudades.

Se vincula el proyecto SD EUROPE 2010 a varios proyectos y grupos de investigación existentes tanto en el Campus de la Escuela Técnica Superior de Arqutiectura del Vallès en Sant Cugat como en otros centros de la UPC y grupos colaboradores externos, creando una máxima sinergia entre conocimientos y disciplinas, así como entre investigación y docencia.

Un concepto bioclimático de bajo consumo energético se une tanto a un bajo impacto ambiental del edificio durante su ciclo de vida, como a unas soluciones constructivas y tecnologicas de bajo coste, perfectibles en el transcurso de su vida útil.

LOW ENERGY

Una arquitectura solar pasiva en conjunto con una optimización bioclimática minimiza la demanda energética de la casa solar LOW3.
Una exploración innovadora de la habitabilidad de los espacios intermedios forma parte de un concepto de vivienda particular de la propuesta LOW3.
La tecnologia fotovoltaica integrada en el edificio (BIPV) junto con sistemas solares térmicos permiten la autosuficiencia energética del proyecto.

LOW IMPACT

Se minimiza el impacto ambiental tanto en su funcionamiento como en su construcción, gracias al uso de materiales sostenibles y a la alta eficiencia energética del proyecto.
Se persigue el objetivo de cerrar al máximo los ciclos de materiales y agua.
Se apuesta por soluciones tecnológicas “low tech” con el uso de materiales locales y renovables, y sistemas constructivos sencillos y eficaces.

LOW COST

Los sistemas constructivos modulares y flexibles prefabricados permiten una gran versatilidad del proyecto durante todo su ciclo de vida. La facilidad de transformación, ampliación y reorganización de los módulos permite adaptarse a las necesidades cambiantes de sus ocupantes, creando un sistema habitacional perfectible.

//fuente: WWW.LOW3.UPC.EDU

+info: www.solardecathlon.upc.edu | www.sdeurope.org |

Ark Hotel // Broad Sustainable Building

Una constructora china levanta un edificio de 15 plantas en solo dos días.

Broad Sustainable Building edifica el nuevo Ark Hotel en algo más de 46 horas y media.

Parece algo salido de una película de ciencia ficción, pero es una realidad en China. La empresa Broad Sustainable Building, que ya demostró su capacidad tecnológica durante la construcción de su pabellón para la Expo de Shanghai, ha roto un nuevo récord en la construcción de edificios.

El nuevo Ark Hotel de quince plantas ha sido levantado en menos de dos días. En algo más de 46 horas y media, ha sido alzada la estructura de las plantas, aunque para la fachada se ha necesitado casi el doble de tiempo; cerca de cuatro días para revestir el edificio al completo.

Pese a la rapidez en su construcción, la compañía BSB asegura que la edificación es totalmente segura. Así, aseguran, el edificio ha pasado el nivel 9 en las pruebas de resistencia contra terremotos, gracias al refuerzo de su estructura en diagonal, a su poco peso y a su construcción en acero.

Además, ofrece seis veces menos elementos de construcción, siendo sus materiales mucho más ligeros (250 kg/m2) que los tradicionales (1.500 kg/m2). Los pisos y las paredes son sólidas, herméticas e insonorizadas, ofreciendo una eficiencia energética cinco veces superior a una construcción corriente, según los datos de la compañía. Esto es posible gracias a la inclusión de 150 mm de aislamiento térmico en las paredes y techos, triples ventanas de plástico, protección solar exterior y aislamiento térmico para mantener la temperatura.

Seis enormes grúas se han utilizado continuamente para situar cada uno de los módulos que conforman las plantas y que se ensamblan en una fábrica. La compañía china ha presentado su obra como “el primer edificio en la historia humana que combina en sus estructura materiales respetuosos con el medio ambiente”. Para demostrarlo, durante su edificación sólo se ha desperdiciado un 1% de residuos en los materiales.

//fuente: WWW.PUBLICO.ES

South Pond Pavilion // Studio Gang

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El proyecto transforma una pintoresca laguna urbana del siglo 19 en un hábitat ecológico lleno de vida. Con mejoras en el diseño sobre la calidad del agua, la hidrología, el paisaje, la accesibilidad, y la vivienda, el sitio es capaz de funcionar como un aula al aire libre en el que se demuestra la posibilidad de co-existencia de un entorno natural y urbano. […]

South Pond Pavilion by Studio Gang

//fuente: WWW.STUDIOGANG.NET

Tiger-Stone

La artesanía, […] de la mano con la innovación técnica. Lo que nadie creía posible, integrar la tradición con la ergonomía y la innovación técnica, la empresa Vanku lo ha logrado con la máquina Tiger Stone. […] una máquina de pavimentación operativo único. Una novedad […] que prueba que la evolución tecnológica, es la solución adecuada para los trabajos exigentes donde se necesita mas habilidad.

 

// fuente: WWW.TIGER-STONE.NL

// traducción: WWW.ATICOPRIMERA.COM

Compartir, coordinar, cooperar, colaborar

por ANDRES SCHUSCHNY

La época actual nos impone reflexionar sobre los alcances e implicancias de la acción mancomunada. ¿Qué duda cabe de ello? La web 2.0, los medios sociales, las redes, etc. despertaron un deseo atávico en cada uno de nosotros quienes a diario intercambiamos enlaces con información, opiniones y reflexiones realizadas en clave de 140 caracteres (via Twitter) o post de todas las extensiones y temáticas posibles en cuanto medio y redes sociales tenemos a disposición.

Hoy en día, mucho del discurso 2.0 tiende a confundir palabras como compartir, la coordinación, la cooperación y la colaboración, términos estos que quedan sobresimplificados y amalgamados al amparo de las nuevas formas de comunicación que tenemos a nuestro alcance. Pero ojo al piojo, pues puede haber grandes diferencias entre los significados y sentidos de estos términos. Es por eso que, a mi humilde entender es importante reflexionar sobre las diferencias que pueden existir entre ellos para dar luz sobre los ámbitos y alcances que cada uno de estos conceptos posee.

Compartir

Supone un cierto sesgo hacia la pasividad. Para compartir no es necesario actuar. Uno puede compartir sin siquiera saberlo, tal es lo que sucede con los directorios que abrimos al universo P2P. Es desde esos directorios donde ponemos los archivos que deseamos ofrecer al ciberespacio por reciprocidad y deseo de amplificar el poder del ancho de banda de las redes P2P. A lo sumo, compartir puede suponer el envió, en calidad de infomediario, de contenidos ya trabajados o producidos por uno mismo o por otros, cuyo costo hundido ya fue solventado y cuyo destino es irrelevante para quién media. Es por eso que el acto de compartir se realiza en el escenario o contexto estocástico en el que prima la aleatoriedad o la ignorancia
del mediador.

 

Coordinar

Cuando se debe realizar determinada acción o tarea concreta en la que las relaciones de causa y efecto son bien conocidas estamos en presencia de un contexto simple. Toda vez que para realizar esa labor se necesite la participación de varias personas, esta deberán ser coordinadas de alguna forma. Por lo tanto, la coordinación es un comportamiento colectivo mancomunado que opera en sistemas simples. Véase la figura (que es una adaptación de un slide una de mis presentaciones del curso de planificación estratégica).

 

Cooperar

Cuando todavía hay relaciones de causa y efecto que, a pesar de estar distanciadas en tiempo y espacio, pueden ser plenamente conceptualizadas, aunque requieran cierto esfuerzo en su elaboración es posible obtener una gama de respuestas y acciones posibles. Entramos en el reino de los expertos, donde la cooperación se torna en una herramienta eficaz. Es decir que la cooperación tendría su ámbito de acción en aquellos problemas claramente definidos (aunque complicados) y cuyo objetivo final contundentemente claro aunque se requiere del la ayuda de otros para alcanzarlo.

 

Colaborar

Así pues, la colaboración correspondería al ámbito en el que la cuestión a considerar es compleja o caótica (y en cierta forma débilmente definida). En un sistema complejo las relaciones de causa y los efectos que son tan intrincadas y entrelazadas que las cosas sólo tienen sentido en retrospectiva.

Un sistema complejo o caótico tiene ciertamente bases determinísticas, sin que por ello, el azar, particularmente el surgido de las intencionalidades múltiples también participe. Sin embargo, puede ser impredecible y puede escaparse el detalle de su dinámica y evolución. Con todo es posible identificar en ello, patrones, comportamientos emergentes y principios de organización intrínseca. Postulo pues que para diseñar, gestionar y aplicar un orden complejo requiere de la acción de colaborar, ya que, independientemente de las horas que destinemos al análisis, no sabremos ni podremos trabajar un sistema complejo o caótico desde la dirección del detalle.

¿Qué es entonces la colaboración? Es cuando un grupo de personas se reúnen, sea real o virtualmente, e, impulsadas por el mutuo interés, de manera constructiva se vuelcan a explorar nuevas posibilidades a ser creadas en un contexto complejo, algo que no podrían hacer de otra forma, por cuenta propia o coordinando o convocando a otros a cooperar. Un factor importantísimo en toda iniciativa colaborativa es entonces el del mutuo interés por alcanzar alguna meta o logro común y la motivación de cada uno que se potencia en la acción colaborativa. Es a partir de esta energía motivacional que empresas como Google han institucionalizado la colaboración permitiendo que sus empleados participen en un 20% de su tiempo en proyectos en los que desean participar, más allá de sus propias responsabilidades establecidas.

La colaboración funciona bien para situaciones complejas porque el estilo de trabajar colaborativamente coincide con la naturaleza extendida y emergente de las cuestiones que se plantean es tales situaciones complejas. La complejidad es imprevisible. La colaboración también, pero además es adaptable. La complejidad es desordenada y diversa. La colaboración convoca a la diversidad y la creatividad de las personas que improvisan e innovan.Eso sí, la colaboración será virtuosa, cuando el conocimiento y la información se comparten y cuando los nodos participantes esten internamente coordinados y los subsistemas intervinientes cooperen entre sí. En tal sentido, es posible establecer una relación holonómica entre el compartir, coordinar, cooperar y el colaborar.

La colaboración no es el mejor enfoque para toda situación, no es la panacea. Es cuando las cosas son realmente complejas que la colaboración es más eficaz. Aunque, en un mundo cada vez más conectado, más hiperacelerado y movil lo que tiende a primar es la complejidad. Es por eso que la colaboración tiene cada vez más un rol proponderante en las relaciones y acciones que toda organización debería internalizar.

Luego de este análisis pareciera que, si bien los términos, pudieran estar relacionados, lo único que poseen en común es que empiezan con “C”.

//autor: ANDRES SCHUSCHNY

//fuente: WWW.HUMANISMOYCONECTIVIDAD.WORDPRESS.COM

Jardin Vertical // Barbarela studio

El espacio público de una antigua Fábrica de Tabaco, reconvertida hace unos años en el Centro Cultural Las Cigarreras, contiene actualmente un jardín vertical pedagógico en Alicante, España. La propuesta, desarrollada por Barbarela Studio, propone una ruta educacional – transitable en altura – que muestra la vegetación nativa de la provincia. […]

//info: BARBARELA STUDIO

El experimento solar de Aidan Dwyer

Historia de 

Al chaval le podía haber dado por ganar el concurso de poesía de su colegio, o por terminar de ordenar los colores del cubo de rubik, o incluso por ser el pichichi de los partidos del patio. Pero no. Él tenía que revolucionar la tecnología solar. La ciencia se quita el sombrero ante Aidan Dwyer, un prodigio de tan solo 13 años de edad que ha sido capaz de avanzar un paso de gigante en el aprovechamiento de las energías renovables.

Actualización: El experimento resultó ser menos ‘revolucionario’ de lo pensado. Amazings dedica un artículo en profundidad al caso.

El crío, natural de Nueva York, ha diseñado un nuevo prototipo de paneles solares que obtienen un rendimiento entre un 20 y un 50% superior al de los paneles que utilizamos actualmente. Para lograrlo, éste estudiante de séptimo curso observó y se inspiró en el crecimiento de las ramas de los árboles, de las cuáles descubrió que no crecían en direcciones aleatorias: “Estaba en las montañas de Catskill (Nueva York) cuando tuve un flash. De pronto me di cuenta de que la colocación de esas ramas respondía a un patrón seguido por el diseño de la naturaleza. No era una distribución casual”, relata Dwyer.

Al pequeño genio, en vez de darle por trepar, le picó la curiosidad de saber porqué esa colocación se repetía en cada árbol. Por qué la amplitud de los ángulos formados por las ramas siempre era la misma.

Así que tras echar unos cálculos, llegó a la conclusión de que la secuencia que tenían esas medidas se ajustaban a la teoría de la sucesión de Fibonacci, una serie de números descrita por el matemático italiano Leonardo de Pisa en el siglo XIII que explica multitud de distribuciones en elementos de la naturaleza. Aquel repetitivo hecho hizo intuir al infante cerebrito que el motivo que tenían aquellos vegetales para hacer eso no era otro que el mejor aprovechamiento de la luz.


El siguiente paso era probar su teoría. Dwyer construyó un pequeño árbol de PVC siguiendo el patrón de un roble con pequeños paneles solares en lugar de hojas. Junto a él colocó una célula solar convencional. Dejó ambos a la solana y… ¡Eureka!, su invento lograba un rendimiento un 50% superior al del panel plano. “La distribución de las ramas minimiza el tiempo de sombra al que se exponen las hojas y son capaces de captar luz incluso cuando el sol está a punto de ocultarse”, explica el inventor.

Su revolucionaria idea le compensó con el primer premio en el concurso de jóvenes talentos del Museo Americano de Historia Natural y una patente a la que probablemente le pueda dar una suculenta explotación.


Hasta ahora su diseño se ha convertido en el más efectivo en este campo, a excepción de los paneles solares planos dispuestos de un motor que los hace rotar al ritmo del movimiento del sol. Aunque estos últimos necesitan consumir parte de la energía que producen para hacer girar sus mecanismo, mientras que en el artefacto de Dwyer no existe ningún consumo.

El chaval, que considera que “la polución y la destrucción de recursos son los problemas más graves a  los que nos enfrentamos los humanos hoy en día”, no da la cima por alcanzada. Asegura que quiere avanzar en su investigación y ya está manos a la obra en el estudio de más especies de árboles y en la construcción de nuevos diseños de producción de energía renovable basándose en los patrones naturales.

“Existen muchos misterios que aún no conocemos ahí fuera. Hemos de saber cuáles son nuestros errores, los motivos por los que destruimos los recursos naturales, y solucionarlos usando la ciencia”, opina el treceañero.

La pregunta es: ¿En qué estaban pensando los científicos que usan ingentes cantidades de dinero para mejorar la efectividad de las energías renovables? En fin, cosas de niños.

//artículo: WWW.YOROKOBU.ES

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